Polifarmacia en personas mayores: Cómo gestionar múltiples medicamentos de forma segura

Polifarmacia en personas mayores: Cómo gestionar múltiples medicamentos de forma segura ene, 31 2026

Si tienes 70 años o más y tomas cinco o más medicamentos al día, no estás solo. En España, casi una de cada tres personas mayores toma cinco o más fármacos regularmente. Esto no es normalidad, es un riesgo. La polifarmacia -el uso simultáneo de múltiples medicamentos- no es un problema de falta de voluntad, sino de sistemas rotos. Médicos distintos, hospitales diferentes, cambios de domicilio, nuevas enfermedades… cada paso suma un medicamento más, sin que nadie se detenga a preguntar: ¿realmente necesitas todos estos?

¿Por qué la polifarmacia es tan peligrosa en personas mayores?

Los cuerpos de las personas mayores no procesan los medicamentos como los de los jóvenes. El hígado y los riñones, encargados de eliminar los fármacos, funcionan un 30-50% más lento a los 80 años. Eso significa que un medicamento que en un adulto joven se elimina en 8 horas, en una persona mayor puede quedarse 16 o 24 horas. El resultado: acumulación, toxicidad, mareos, confusión, caídas.

Un estudio de la Clínica Mayo reveló que el 35% de las visitas a urgencias por caídas en mayores están directamente relacionadas con medicamentos. Las benzodiazepinas, usadas para dormir o calmar la ansiedad, aumentan el riesgo de caída hasta en un 50%. Los antiinflamatorios no esteroideos (como el ibuprofeno) duplican el riesgo de hemorragia gastrointestinal. Y los fármacos con efecto anticolinérgico -muchos antihistamínicos, antidepresivos o medicamentos para la vejiga- aumentan hasta en un 50% el riesgo de desarrollar demencia en siete años.

Esto no es teoría. Es lo que pasa en la vida real. Una señora de 78 años, con hipertensión, diabetes y artrosis, recibe un nuevo medicamento para el dolor de espalda, otro para el insomnio, otro para la ansiedad, otro para la acidez, y otro para la vejiga. Al cabo de un año, toma 12 pastillas al día. No sabe para qué sirve cada una. No recuerda cuándo tomarlas. Y se olvida de tomar algunas porque le cuestan 80 euros al mes. Eso es polifarmacia. Y es peligrosa.

¿Quién es responsable de esta acumulación de medicamentos?

No es culpa de un solo médico. Es culpa de un sistema fragmentado. Un cardiólogo prescribe un medicamento. Un reumatólogo otro. Un neurólogo otro más. Nadie habla con los demás. Nadie revisa el conjunto. Y cuando la persona mayor sale del hospital, nadie le pregunta: ¿qué tomabas antes?

Una investigación de la UCI Health encontró que el 50% de los errores médicos después de un alta hospitalaria se deben a que no se hizo una reconciliación de medicamentos. Una señora ingresa por neumonía. Le dan antibióticos, analgésicos, anticoagulantes. Al salir, no le dicen qué dejar de tomar. Vuelve a casa con sus 8 medicamentos habituales… y los 5 nuevos. Ya son 13. Nadie los revisa. Y así, año tras año, la lista crece.

El problema no es solo en hospitales. En residencias, hasta el 91% de los residentes toman cinco o más medicamentos al día. Muchos de ellos ya no necesitan esos fármacos. Algunos fueron recetados para una enfermedad que ya pasó. Otros fueron dados de forma preventiva, sin que nadie se pregunte si el beneficio supera al riesgo.

La solución no es más medicamentos: es deprescripción

La clave no está en añadir más fármacos, sino en quitar los que no hacen bien. Esto se llama deprescripción: el proceso deliberado de dejar de tomar medicamentos cuando los riesgos superan a los beneficios.

Un estudio de Duke Health demostró que cuando se hace deprescripción de forma sistemática, los eventos adversos bajan un 22% y las hospitalizaciones se reducen un 17%. En la Clínica UCI, el programa HAPS (Health Assessment Program for Seniors) identifica, en promedio, 4,2 medicamentos innecesarios por paciente. Al eliminarlos, los pacientes mejoran su energía, su memoria, su equilibrio… y su calidad de vida en un 37%.

¿Qué medicamentos se deben quitar primero? Los de mayor riesgo:

  • Benzodiazepinas (como el diazepam o alprazolam) para dormir o la ansiedad
  • Antiinflamatorios no esteroideos (ibuprofeno, naproxeno) para el dolor
  • Medicamentos con efecto anticolinérgico (muchos antihistamínicos, antidepresivos tricíclicos)
  • Antipsicóticos en pacientes con demencia (aumentan el riesgo de muerte)
  • Proton pump inhibitors (omeprazol, pantoprazol) si se toman más de 8 semanas sin necesidad real

La Guía Beers 2023, actualizada por la Sociedad Americana de Geriatría, lista 56 medicamentos que deben evitarse o usarse con extrema precaución en mayores de 65. No es una lista de prohibiciones. Es una guía para pensar antes de recetar.

Ancianos en una clínica observan un gráfico que muestra cómo eliminar medicamentos innecesarios.

¿Qué puedes hacer tú o tu familiar para reducir el riesgo?

Hay acciones concretas que puedes tomar hoy mismo.

  1. Haz la revisión de la bolsa marrón. Cada seis meses, recoge todos los medicamentos que tomas: pastillas, jarabes, parches, suplementos, hierbas, medicinas de farmacia sin receta. Llévalos a tu médico de cabecera. No digas "tomo esto y esto". Muéstralos. Es la forma más efectiva de descubrir duplicados o fármacos innecesarios. En promedio, se encuentran 2,8 medicamentos que no se necesitan.
  2. Pregunta siempre: "¿Para qué es este medicamento?" Si no puedes decir en una frase para qué sirve cada pastilla, hay un problema. Muchos mayores no saben por qué toman lo que toman. Si no lo sabes, no puedes decidir si quieres seguir tomandolo.
  3. Pide una revisión de medicamentos en cada cambio de cuidado. Cuando sales del hospital, cuando cambias de médico, cuando entras en una residencia, pide explícitamente: "¿Pueden revisar todos mis medicamentos?". No asumas que lo harán.
  4. Evita los medicamentos sin receta. Muchos mayores toman analgésicos, antihistamínicos o laxantes sin saber que son peligrosos. El dipirona, el dimeticona, el diphenhydramine… muchos de ellos tienen efectos anticolinérgicos. Pregúntale al farmacéutico antes de comprar.
  5. Habla de tus prioridades. ¿Quieres vivir más tiempo? ¿O quieres vivir mejor? Si tu meta es evitar caídas, sentirte con energía y mantener tu independencia, algunos medicamentos ya no tienen sentido. Dilo abiertamente: "Prefiero no tomar este fármaco si me hace sentir mareado".

¿Quién puede ayudarte a gestionar esto?

No tienes que hacerlo solo. Hay profesionales especializados.

Los farmacéuticos clínicos son clave. Un estudio del CMS (Centros de Servicios de Medicare y Medicaid) mostró que cuando un farmacéutico revisa los medicamentos de pacientes de Medicare, las readmisiones bajan un 24%. Estos profesionales saben cómo detectar interacciones, cuáles medicamentos son innecesarios y cómo hacerlo de forma segura.

Los equipos multidisciplinarios -médico, farmacéutico, enfermero, fisioterapeuta- logran un 32% más de optimización en la medicación que un solo médico. Si tu médico no trabaja en equipo, pide que te deriven a un programa de geriatría o a un servicio de farmacia clínica.

En España, algunos hospitales y centros de salud ya tienen programas de revisión de medicamentos en mayores. Pregunta en tu centro de salud: "¿Tienen un servicio de revisión de medicación para personas mayores?". Si no lo tienen, exige que lo implementen.

Un hombre mayor camina libre de medicamentos, mientras estos se disuelven en la niebla.

La tecnología también ayuda, pero no lo resuelve todo

Hay herramientas digitales que pueden ayudar. Plataformas como MedWise usan datos genéticos para predecir cómo reaccionará tu cuerpo a ciertos medicamentos. En un ensayo publicado en JAMA Internal Medicine, redujeron los eventos adversos en un 41%.

Pero la tecnología no reemplaza el juicio clínico. Los sistemas electrónicos de alerta de interacciones tienen un 78% de falsas alarmas. Si un médico recibe 20 alertas por día y 19 son falsas, termina ignorándolas. Lo que importa es que alguien -un profesional con experiencia- revise todo en contexto.

Lo más prometedor es la nueva iniciativa del CMS, lanzada en enero de 2023, que financia proyectos de deprescripción en 15 sistemas de salud. En España, la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) también ha empezado a promover guías de deprescripción. Pero aún falta mucho. La mayoría de los mayores nunca han oído hablar de este concepto.

El futuro: dejar de contar medicamentos, empezar a pensar en calidad

El futuro no está en reducir el número de pastillas, sino en reducir el riesgo. Ya no se trata de decir "tienes 8 medicamentos, eso es mucho". Se trata de decir: "¿Estos 8 medicamentos te ayudan a vivir mejor, o te están dañando?".

La investigación está avanzando. El Instituto Nacional sobre el Envejecimiento (NIA) está financiando 12 estudios en todo el mundo para crear modelos personalizados de prescripción. No se tratará de aplicar reglas generales, sino de entender cómo envejece tu cuerpo, qué enfermedades tienes realmente, qué quieres lograr y qué riesgos estás dispuesto a asumir.

En Sevilla, como en muchas ciudades, hay muchas personas mayores que toman más medicamentos de los necesarios. Pero también hay muchas que, tras una revisión cuidadosa, se sienten más libres, más fuertes, más despiertas. Porque dejaron de tomar lo que no les servía. Y eso, en la vejez, es un regalo.

¿Qué pasa si dejo de tomar un medicamento?

Es una pregunta común. Y la respuesta es: depende. No se trata de dejar de tomar todo de golpe. La deprescripción es un proceso lento, supervisado. Se empieza por los medicamentos de mayor riesgo. Se reduce la dosis poco a poco. Se observa cómo reacciona el cuerpo. Si aparecen síntomas nuevos, se vuelve atrás. Si no, se sigue adelante.

Un paciente con hipertensión que toma tres medicamentos puede pasar a uno solo, si su presión está controlada. Una persona con insomnio que toma un benzodiazepínico puede aprender técnicas de sueño sin pastillas. Un anciano con acidez que toma omeprazol desde hace 10 años puede dejarlo si no tiene síntomas reales.

Lo que no se puede hacer es dejar de tomar un medicamento sin hablar con tu médico. Pero tampoco puedes seguir tomando uno sin preguntar por qué.

10 Comentarios

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    Ana Rosa Sabatini Martín

    febrero 1, 2026 AT 19:31

    Me encanta este post, es lo que necesitamos más en España: conciencia y no más recetas automáticas. Mi abuela dejó 4 medicamentos tras una revisión y ahora camina sin andador, ¡es un milagro!

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    Abelardo Chacmana

    febrero 3, 2026 AT 03:09

    Claro, claro... la farmacéutica te está envenenando con sus pastillitas mágicas. ¿Sabías que el omeprazol es un arma de destrucción masiva disfrazada de antiácido? ¡Los laboratorios lo diseñaron para que nunca dejes de tomarlo! Y los médicos? Son cómplices. ¡Tienen comisiones! ¡No te lo digo yo, lo dijo un tipo en YouTube!

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    Paula Alvarado

    febrero 3, 2026 AT 22:15

    Abelardo, tu teoría de la conspiración es tan ridícula como tu ortografía. Pero sí, hay un problema real: los médicos recetan como si fueran vendedores de enciclopedias. Yo trabajé en un hospital y vi cómo se recetaban benzodiazepinas como si fueran caramelos. Y nadie revisa. Nadie. Y luego se sorprenden cuando el abuelo se cae y se rompe la cadera. Es sistema. No es culpa de nadie. Es de todos.

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    Pilar Rahonaldinho

    febrero 5, 2026 AT 06:22

    La deprescripción no es un acto de negación farmacológica, sino una intervención farmacoterapéutica centrada en la persona, con enfoque en la polifarmacia iatrogénica y la optimización del perfil de riesgo-beneficio según los criterios de Beers y STOPP/START. Es un paradigma de atención geriátrica integral que requiere competencias en farmacovigilancia y evaluación geriátrica multidimensional. Si no se implementa con protocolos estandarizados, se convierte en un riesgo añadido.

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    Maria Belen Barcenas

    febrero 6, 2026 AT 02:23

    Y yo que pensaba que los médicos eran los que sabían... hasta que mi tío murió por un error de interacción que nadie vio. ¿Quién paga esto? ¿El sistema? ¿O los familiares que tenemos que limpiar el desastre? No es culpa de los mayores. Es culpa de un sistema que prioriza la cantidad sobre la calidad. Y encima nos dicen que seamos responsables.

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    Marilyn Adriana Liendo Rivas

    febrero 7, 2026 AT 00:45

    ¡ESTO ES LO QUE PASA CUANDO DEJAS QUE LOS MÉDICOS DECIDAN POR TI! 😤💊 Mi tía tenía 13 medicamentos y ahora toma 3. ¡Y hasta baila en las bodas! 🕺💃 ¡LA DEPRESCRIPCIÓN ES LIBERTAD! ¡NO TE DEJES METER PASTILLAS QUE NO NECESITAS! 🚫🩺

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    Alex Sánchez

    febrero 8, 2026 AT 01:52

    Lo que dice Pilar es técnicamente correcto, pero no sirve para la gente real. Lo que importa es que cualquier abuelo pueda entenderlo. Si le dices a tu madre que tiene que hacer una "evaluación geriátrica multidimensional", se asusta. Pero si le dices: "mira, esto que te dieron para el insomnio te está volviendo confundida", ella lo entiende. La clave es comunicación clara, no jerga.

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    Angel Medina

    febrero 8, 2026 AT 09:44

    Yo le dije a mi papá que trajera todos los frascos a la farmacia y el farmacéutico le dijo que 4 no los necesitaba. Uno era para una úlcera que ya sanó en 2018. Otro era un antiinflamatorio que le hacía daño más que bien. Ahora se siente como un chaval. No es magia, es sentido común. Hazlo. No esperes a que alguien lo haga por ti.

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    Miguel Yánez

    febrero 10, 2026 AT 00:12

    En Ecuador, el acceso a farmacéuticos clínicos es limitado, pero los programas piloto en Quito han demostrado una reducción del 28% en hospitalizaciones por eventos adversos. La colaboración entre médicos, farmacéuticos y familias es esencial. La tecnología ayuda, pero la empatía y la continuidad del cuidado son lo que salva vidas.

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    Abelardo Chacmana

    febrero 11, 2026 AT 13:50

    ¿Y quién te dice que el farmacéutico no está en la nómina de los laboratorios? ¡Todo es un juego! ¡Ellos te venden el medicamento, luego te venden el antídoto, luego te venden el tratamiento para el efecto secundario del antídoto! ¡Es un círculo vicioso! ¡No confíes en nadie! ¡Revisa tú mismo cada pastilla! ¡Y si no entiendes el nombre, busca en Google! ¡Ojalá todos fueran tan desconfiados como yo!

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